
Recuerdo aún las palabras que me soltó mi madre cuando un día, mi mejor amiga, que todavía estaba en el colegio se fue. Esas palabras fueron: "No puedes centrarte nunca en sólo una persona o dos, porque al final, siempre te quedarás sola". Esto pasó hace muchos años pero es una filosofía que sigo manteniendo en pie por mi propio beneficio. Pero claro está, una cosa es la teoría y otra la práctica, hay veces que las cosas no salen como esperas o como desearías y es ahí cuando te das cuenta de esa gran frase que todos sin ninguna excepción soltamos alguna vez en nuestra vida, esa frase es: "La vida es injusta".
Porque sí, las personas usamos frases hechas todos los días, pero hay momentos en los que unas parecen más acertadas que otras, por eso me propuesto elegir cuidadosamente las mías todos los días, no vaya a ser que se desperdicien en el espacio y en el tiempo.

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